Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra cada 29 de septiembre, queremos recordar la importancia de promover hábitos saludables en el entorno laboral para prevenir las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte a nivel mundial. La campaña de este año, impulsada por la Fundación Española del Corazón bajo el lema “Muévete por tu corazón”, pone el foco en la detección precoz, la prevención y la adopción de estilos de vida saludables.
Las enfermedades cardiovasculares causan aproximadamente una de cada tres muertes en el mundo y, en muchos casos, sus síntomas pasan desapercibidos hasta que se produce un evento grave. Por ello, los especialistas insisten en la necesidad de actuar antes de que aparezcan las primeras señales de alarma.
La prevención comienza mucho antes que los síntomas
Las evidencias científicas más recientes refuerzan esta idea. El estudio REACT, presentado por la Sociedad Española de Cardiología, revela que la aterosclerosis puede desarrollarse silenciosamente durante años, incluso en personas sin síntomas y consideradas de bajo riesgo cardiovascular. Según este trabajo, más de la mitad de los adultos estudiados presentaban algún grado de aterosclerosis subclínica, una prevalencia que aumenta progresivamente con la edad.
Estos datos subrayan la importancia de adoptar hábitos cardiosaludables desde edades tempranas y mantenerlos también en el ámbito laboral, donde pasamos una parte importante de nuestra jornada diaria.
Cinco claves para crear un entorno laboral cardiosaludable
La promoción de la salud cardiovascular en las empresas no requiere grandes cambios. Pequeñas acciones sostenidas en el tiempo pueden generar importantes beneficios:
1. Fomentar el movimiento durante la jornada
Permanecer muchas horas sentado se asocia a un mayor riesgo cardiovascular. Levantarse periódicamente, realizar pausas activas, caminar durante las llamadas o utilizar las escaleras en lugar del ascensor ayuda a reducir el sedentarismo. La Fundación Española del Corazón recomienda incorporar más movimiento al día a día mediante pequeños gestos cotidianos.
2. Apostar por una alimentación saludable
Facilitar el acceso a opciones saludables en comedores, máquinas expendedoras o reuniones de trabajo contribuye a mejorar la salud cardiovascular. Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y baja en alimentos ultraprocesados ayuda a controlar factores de riesgo como el colesterol, la hipertensión o el sobrepeso.
3. Reducir el estrés y favorecer el bienestar emocional
El estrés crónico puede afectar negativamente a la salud cardiovascular. Impulsar medidas de conciliación, promover descansos regulares y generar entornos de trabajo saludables favorece el bienestar físico y mental de las personas trabajadoras. La propia campaña del Día Mundial del Corazón destaca la importancia de realizar pausas durante la jornada para reducir la tensión acumulada.
4. Impulsar revisiones y controles de salud
La detección precoz es una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades cardiovasculares. Conocer parámetros como la presión arterial, los niveles de colesterol o el riesgo cardiovascular permite actuar antes de que aparezcan complicaciones. La Fundación Española del Corazón recuerda la importancia de las revisiones periódicas y pone a disposición de la ciudadanía herramientas para calcular su riesgo cardiovascular.
5. Promover entornos libres de humo
El tabaquismo continúa siendo uno de los principales factores de riesgo cardiovascular modificables. Las iniciativas dirigidas a apoyar el abandono del tabaco tienen un impacto directo en la salud de las personas trabajadoras y en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Saber actuar también salva vidas
Promover hábitos saludables es fundamental para prevenir las enfermedades cardiovasculares, pero también lo es saber cómo actuar ante una emergencia.
Una parada cardíaca puede ocurrir en cualquier lugar, también en el trabajo. Según datos del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar, en España se producen alrededor de 30.000 paradas cardíacas extrahospitalarias cada año. Además, cada minuto que pasa sin iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) reduce entre un 7% y un 10% las probabilidades de supervivencia.
Por ello, además de fomentar hábitos saludables, las empresas pueden contribuir a crear entornos más seguros promoviendo la formación en RCP y facilitando el acceso a desfibriladores. Saber actuar durante los primeros minutos puede resultar determinante mientras llegan los servicios de emergencia.
Asimismo, existen herramientas gratuitas que pueden ayudar en situaciones críticas, como My112, que facilita la localización por parte de los servicios de emergencia, o CorPatch®, una aplicación que guía paso a paso en la realización de una RCP.
La construcción de entornos laborales cardiosaludables requiere la implicación conjunta de empresas, trabajadores y servicios de prevención. Fomentar hábitos saludables no solo contribuye a reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, sino que también mejora el bienestar, la productividad y la calidad de vida.
En este Día Mundial del Corazón, nos sumamos al llamamiento para cuidar nuestro corazón cada día y recordamos que pequeños cambios en la rutina laboral pueden generar grandes beneficios para la salud presente y futura.
Más información:
• Fundación Española del Corazón: calculadora de riesgo cardiovascular.
• Campaña Día Mundial del Corazón 2026 “Muévete por tu corazón“.

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