¿Es el trabajo el origen de buena parte de nuestros males? ¿La causa de nuestra regular o mala salud? ¿De nuestro estrés o ansiedad? El empleo arrastra desde hace tiempo una reputación negativa. Con el objetivo de comprobar cuánto de real o de imaginario hay en esta percepción, Mutua Navarra ha impulsado una encuesta sobre percepción del trabajo en Navarra.
Realizada por CIES sobre una muestra de casi 500 personas —con un nivel de confianza del 95% y un margen de error de ±4,8%—, la encuesta recoge un perfil representativo de la población trabajadora navarra por sexo, edad, zona, procedencia (incluidas personas de origen extranjero), sector y categoría profesional. Los resultados dibujan un panorama notablemente distinto y más esperanzador: trabajar no solo aporta ingresos, sino que proporciona bienestar, propósito y relaciones. Es decir, trabajar es saludable.
Los resultados de la encuesta desmontan buena parte de la ‘mala fama’ laboral. El 94% de la población considera importante o muy importante el trabajo, y no solo por el sueldo sino también porque estimula el desarrollo y hace que las personas se sientan útiles. Además, según la encuesta, el 60% se declara satisfecho o muy satisfecho con su empleo y casi la mitad seguiría trabajando, aunque no lo necesitara económicamente. Entre los jóvenes, esta proporción sube hasta el 68%.
Sin embargo, mientras que la importancia de tener trabajo obtiene una valoración media de 8,7 sobre 10 y la satisfacción con el empleo alcanza un 7,1, únicamente el 22% de las personas encuestadas recomendaría activamente su trabajo.
Existen, sin duda, trabajos duros física y emocionalmente, pero ello no puede llevar a concluir que el trabajo sea, en sí mismo, la causa de tantas patologías. Mutua Navarra está convencida de que la salud laboral es una responsabilidad compartida entre empresas y trabajadores, y que el reto pasa por construir conjuntamente entornos laborales saludables. La evidencia científica respalda esta convicción: el conocido metaanálisis de Paul y Moser concluye que las personas desempleadas duplican la probabilidad de sufrir ansiedad o depresión frente las que tienen empleo.
En esa misma reflexión se enmarca la paradoja de las bajas por salud mental: alejarse por completo del trabajo dificulta la recuperación, al romper el vínculo, el propósito, la rutina y el lugar que el empleo ocupa en la vida de las personas. El trabajo no compite con la recuperación, sino que, en muchas ocasiones, forma parte de ella. Es un aliado, no una amenaza.
Ese es el sentido de la encuesta sobre percepción del trabajo que ha realizado Mutua Navarra: conocer mejor cómo vivimos nuestra relación con el trabajo para hacer de este un factor decisivo de la solución.
CASI LA MITAD SEGUIRÍA TRABAJANDO, AUNQUE NO LO NECESITARA
Una de las conclusiones más relevantes de la encuesta es que casi la mitad de la población (44%) seguiría trabajando incluso en el caso de contar con un ingreso garantizado suficiente para vivir. Esto refuerza la idea de que el trabajo trasciende su dimensión económica y continúa siendo un eje clave de integración social y bienestar. Esta proporción se reduce al 33% en el caso de que tocara la Lotería, aunque sigue siendo significativamente alta. Quienes mayoritariamente afirman que continuarían trabajando en ambos supuestos son las personas de entre 16 y 34 años, las de origen extranjero, quienes trabajan por cuenta propia y el personal directivo.
Además, la mayoría (52%) afirma que tomaría el mismo camino laboral si pudiera volver a elegir. Por sectores, solo en servicios (60%) y en los trabajos que no requieren esfuerzo físico (61%) las respuestas afirmativas superan claramente a las negativas. Entre directivos y mandos intermedios, estas afirmaciones son también mayoritarias, mientras que entre quienes desempeñan trabajos manuales existe un reparto equilibrado.
EL AMBIENTE LABORAL, FACTOR DECISIVO
Aunque el salario continúa siendo uno de los aspectos más valorados de un empleo —lo menciona el 52%—, el ambiente laboral se sitúa como el factor más importante si hay que elegir un único elemento diferencial. Así lo confirma el hecho de que sea el aspecto citado en primer lugar con mayor frecuencia (23%), por delante del propio salario (19%), la estabilidad (18%) y el horario (15%). Se trata, además, de uno de los ámbitos con mayor nivel de satisfacción —especialmente, entre las personas más jóvenes—, lo que evidencia la creciente relevancia de los entornos laborales, las relaciones interpersonales y la cultura organizativa como elementos clave para el bienestar, la satisfacción y el compromiso de las plantillas.
LAS PERSONAS JÓVENES VALORAN EL TRABAJO MÁS DE LO QUE SE CREE
Otra de las conclusiones más destacadas desmonta una percepción ampliamente extendida en la sociedad. Frente a la idea de que los jóvenes están menos vinculados al trabajo que las personas de generaciones anteriores, los datos revelan justamente lo contrario: presentan los mayores índices de satisfacción laboral y felicidad (7,9). Además, otorgan una importancia especial al ambiente laboral, al aprendizaje y a las oportunidades de desarrollo profesional.
Según el estudio, las nuevas generaciones no valoran menos el trabajo, sino que lo hacen y viven de manera diferente. Ponen el foco en aspectos relacionados con el bienestar, el crecimiento personal y las relaciones dentro de la empresa, y presentan una mayor predisposición a seguir trabajando incluso sin necesidad económica.
EL ABSENTISMO, RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
El estudio ofrece, además, una visión relevante sobre el absentismo laboral. El 84% de las personas encuestadas afirma conocer el concepto y el 50% atribuye el absentismo al propio trabajador. Un 23% lo achaca a la empresa, con mayor peso en el sector industrial y en los trabajos que requieren esfuerzo físico, mientras que el 19% del personal directivo y de quienes desempeñan trabajos manuales lo vincula a la administración.
Las principales causas del absentismo, según la encuesta, son la falta de implicación y compromiso de las personas trabajadoras (18%), la falta de control o cierta permisividad (15%), las condiciones laborales (14%), el hecho de que no gusta trabajar (13%) y la dureza del puesto, que genera problemas de salud y estrés (11%). Este reparto de percepciones refleja la complejidad del fenómeno y la necesidad de abordarlo desde un enfoque compartido.
En este escenario, Mutua Navarra insiste en la necesidad de una colaboración activa entre personas trabajadoras, empresas, mutuas y administraciones públicas como única vía para afrontar los retos actuales y avanzar hacia entornos laborales más saludables, sostenibles y productivos.
Todas estas y otras conclusiones se recogen y analizan en profundidad en la Memoria Valor 2025 de Mutua Navarra, que reúne los trece hallazgos más destacados de la encuesta comentados a su vez por trece voces expertas de diferentes ámbitos, desde el Gobierno de Navarra a Cáritas, pasando por la CEN, Osasunbidea, UGT, Amedna, AJE, sector empresarial privado, Universidad de Navarra, directivos y psicólogos laborales. Cada cual desde su lugar y experiencia.
La Memoria Valor 2025 incluye también una entrevista al filósofo y pedagogo Gregorio Luri, quien advierte de que “la imagen de que es posible una vida a coste cero tiene hoy más peso que nunca”. Una reflexión que conecta con el mensaje de fondo del estudio: rehuir todo esfuerzo es una ilusión y el trabajo, con sus exigencias, sigue siendo una fuente esencial de propósito, aprendizaje y realización personal.
Conoce todas las voces y comentarios que recoge la encuesta:

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