Con el objetivo de dar voz a las organizaciones y empresas afiliadas que desarrollan una aportación social relevante en Navarra, continuamos la serie de entrevistas para conocer de primera mano su trabajo, su evolución y su impacto. En esta ocasión, conversamos con Proyecto Hombre Navarra, una entidad con 35 años de trayectoria en la prevención, atención e investigación en el ámbito de las adicciones.
Hablamos con Pepa Palacios, responsable del programa Proyectos Colaborativos e Incidencia Social de Proyecto Hombre Navarra, sobre la evolución de la entidad y los retos actuales en torno a las adicciones.
“Adicciones: una realidad cada vez más diversa”
Proyecto Hombre Navarra cumple 35 años. ¿Cómo ha evolucionado la entidad en este tiempo?
Nuestra misión ha ido evolucionando conforme ha ido cambiando el fenómeno de las adicciones, nos hemos tenido que ir adaptando, y eso se traduce en que hoy, nuestra misión es mucho más amplia que en los inicios.
Actualmente trabajamos en prevención, sensibilización, atención y tratamiento integral e investigación. También ha cambiado la forma de entender nuestra labor: ya no hablamos solo de drogas (alcohol, tabaco, medicamentos u otras sustancias), sino de adicciones comportamentales (pantallas, redes sociales, compras compulsivas, juegos, apuestas, etc.) y de su impacto en la vida de las personas y su entorno. Actualmente atendemos a unas 1.200 personas al año y desde el programa de Prevención Suspertu, además de la atención directa, impactamos a más de 4.000 estudiantes en colegios e institutos.
¿Cómo ha cambiado el fenómeno de las adicciones en estos años?
La verdad es que ha cambiado muchísimo. Antes se asociaba a determinadas sustancias y perfiles muy concretos. Hoy la realidad es mucho más diversa y compleja. Las adicciones están condicionadas por factores personales, emocionales, sociales, culturales y contextuales, por lo que requieren una respuesta integral y una mirada más amplia.

“El estigma sigue ahí. Pedir ayuda a tiempo, lo cambia todo”
¿Sigue existiendo estigma en torno a las adicciones?
Sí, aunque se han producido avances. Durante años se vinculó este problema a situaciones muy concretas, cuando en realidad puede afectar a cualquier persona. Por eso es muy importante visibilizar la problemática, no esconderla y facilitar que se pida ayuda cuanto antes es fundamental, porque una intervención temprana mejora considerablemente el pronóstico.
¿Cómo suele ser el primer contacto con Proyecto Hombre?
Lo más habitual es que la persona o algún familiar contacte con nosotros por teléfono. También es habitual que profesionales de otras entidades, como en este caso Mutua Navarra, se pongan en contacto con nosotros para plantearnos un caso. Ahí les citamos, escuchamos, valoramos la situación y definimos la intervención más adecuada. En personas adolescentes, además, trabajamos muy estrechamente con sus progenitores.
“La familia, pieza clave en la recuperación”
Precisamente, ¿qué papel juega la familia en la prevención y la recuperación?
Es clave. Especialmente en adolescentes, gran parte del trabajo pasa por acompañar a los progenitores, ofrecerles herramientas y mejorar la comunicación familiar. Entendemos que el entorno es un elemento esencial tanto para prevenir como para favorecer los procesos de cambio.

“La empresa, un nuevo espacio de prevención”
En los últimos años también habéis impulsado programas dirigidos a empresas. ¿Por qué es importante actuar en el ámbito laboral?
Porque el trabajo es una parte fundamental de la vida de las personas y porque en el trabajo pasamos muchísimas horas cada día. Si queremos abordar las adicciones de forma efectiva, debemos actuar en todos los ámbitos. Además, en empresa no partimos de la adicción, sino que nos anticipamos al problema y trabajamos desde los consumos. Hemos visto además una evolución positiva: las empresas ya no nos perciben únicamente como una entidad social, sino como una alianza que aporta valor en materia de prevención, salud y bienestar.
¿Cuáles son los principales retos que encontráis en este ámbito?
Todavía existen resistencias y la percepción de que se trata de un problema lejano. Parece que hay una especie de miedo a reconocer que es algo que ocurre, aunque solo sea por estadística pura, en todos las empresas y organizaciones. Sin embargo, los consumos (alcohol y otras drogas) o distracciones (por pantallas, móviles, etc.) afectan a día de hoy a todas las organizaciones. Es un problema transversal de nuestra sociedad. El reto es generar conciencia, compartir herramientas e implicar a todos los niveles de la empresa para abordar estas cuestiones desde una perspectiva de salud y bienestar.
Mutua Navarra ofrece, de la mano de Proyecto Hombre, una actividad que busca sensibilizar y aportar criterios y herramientas para la prevención y el abordaje del consumo de alcohol, otras drogas y el uso abusivo de pantallas en el entorno laboral.
¿Con qué recursos cuenta actualmente Proyecto Hombre Navarra para desarrollar su labor?
Contamos con un capital humano maravilloso: un equipo interdisciplinar de 46 profesionales y una red de 60 personas voluntarias. Esta combinación nos permite ofrecer una atención cercana, especializada y adaptada a las diferentes necesidades de cada persona, garantizando, de este modo, que nadie se quede sin ayuda.

“Cuanto antes se actúe mayores son las posibilidades de éxito”
Para terminar, ¿qué mensaje os gustaría trasladar?
Queremos decir que las adicciones son una realidad compleja que nos interpela a todas las partes como sociedad. Que es fundamental prevenir, informar y generar entornos más saludables, o como decimos en Proyecto Hombre Navarra: sociosaludables.
Además, hay que recordar que cada caso es una persona y un entorno familiar muchas veces agotado por las consecuencias de la problemática. Por eso, cuanto antes se actúe y se ponga en manos de profesionales, mayores serán las posibilidades de éxito y recuperación. Y sobre todo, un mensaje claro, de las adicciones se sale.

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